Los restos de Cervantes están en Sevilla

No, en Ispavilia no nos hemos vuelto locos. No sabemos si los restos mortales del príncipe de las Letras están realmente o no en el convento de las  Trinitarias Descalzas de Madrid. Lo que tenemos claro es que una parte muy importante de su huella se encuentra en la capital hispalense, en la que residió, con algunas interrupciones, entre 1587 y 1598.

Cervantes es nombrado en 1587 “comisario real de abastos” en una ciudad que por entonces era la capital económica más importante no sólo de España, sino de Europa. Su trabajo era confiscar las provisiones para la Flota de Indias y gracias a ello recorrió toda la actual Provincia. Los archivos de Écija, Carmona y Puebla de Cazalla acogen documentos que nos cuentan las fatigas que el recaudador de impuestos pasó para cumplir con su trabajo.

cervantes

La Corona pagaba tarde y mal, por lo que Cervantes hubo de residir en varias ocasiones en casa de sus amigos. La vivienda de su amigo Tomás Gutiérrez frente al actual Sagrario de la Catedral de Sevilla fue una de sus residencias más habituales.

Precisamente las deudas provocaron su ingreso en prisión en 1597, de donde salió en 1598. La Cárcel Real de Sevilla, un tétrico edificio de paredes negras, que se encontraba al principio de la calle Sierpes, es el legendario espacio donde algunos creen que se gestó la obra más destacada de la literatura española, Don Quijote de la Mancha.

Dibujo planta

Cárcel Real de Sevilla en el siglo XVI en la actual confluencia entre la calle Sierpes y la Plaza de San Francisco

Pero no todo fueron penurias en la capital del Guadalquivir. Cervantes se enamoró de una ciudad cosmopolita que en aquel periodo ostentaba el monopolio del comercio con América. Fue testigo directo de la transformación urbanística que la ciudad estaba viviendo en esos años, sorprendiéndose de “aquella famosa giganta llamada la Giralda, que es tan valiente y fuerte como hecha de bronce”. El Giraldillo coronaba la torre de la Catedral desde hacía apenas dos décadas.

Las Novelas Ejemplares, especialmente Rinconete y Cortadillo, están ambientadas en una ciudad llena de contrastes. Cientos de pícaros recorrían diariamente la capital buscando cómo sobrevivir en la que era laciudad más rica de Europa.

Cervantes fue, además, el periodista más destacado de la Sevilla de finales del XVI. Su soneto Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla esla mejor crónica de los funerales regios en la Catedral Hispalense que se conserva. Ese mismo año Cervantes abandonó Sevilla en dirección a Madrid, donde estos días nos han dejado con la duda de si nuestro escritor más insigne está o no en la cripta de las Trinitarias.

Si quieres saber más sobre “La Sevilla de Cervantes” participa en la ruta de Ispavilia el próximo 18 y 19 de abril.

La Sevilla de Cervantes
17/08/2018
21:00

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