Museo Bellas Artes (del XVIII al XX) – Información de la visita
"Después de éstas recordarás a mi cara Hispalis, la del nombre ibérico, junto a la que fluye un río marinero y en cuyas manos Hispania entera pone las insignias del poder. Ni Córdoba, ni Tarragona, la de la poderosa ciudadela, te hacen sombra"...".Ausonio - Ordo Urbium Nobilium (S. V d.C)
“Sevilla, una ciudad a la medida del hombre, capital de una tierra que siempre ha convertido en conquistados a todos sus conquistadores, que ha ganado con el amor todas las guerras perdidas con las armas, una ciudad antigua, sabia, profunda, seria cuando hay que serlo, alegre y vitalista, hospitalaria.
Una ciudad donde el tiempo tiene otra medida y la vida otro sentido, el sentido gozoso del que se sabe en el paraíso con solo abrir sus sentidos al sol a la luz al aire, a los múltiples olores que perfuman sus tardes y sus noches, porque Sevilla entre otras muchas cosas es la única ciudad del mundo que huele bien, la única ciudad que se perfuma para salir a la calle…”(Jesús Quintero, 1992).
"Y es que Sevilla es así: picaresca y santidad, vicio y virtud, alegría y tristeza, germanía y nobleza, realidad y ficción, verdad y mentira, miseria y opulencia... Y es que el barroco es eso: retorcimiento y claroscuros."
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